De cierta manera inconsciente, el ser humano sí tiende a tener miedo al morir. Menos los religiosos, que proyectan ese miedo con ir al paraíso, pero no tanto así. El ser humano hasta en su momento de la muerte activa su instinto de supervivencia. Incluso hasta que se ahorca trata de guitarse la soga del cuello, y eso que lo decidió el mismo. No obstante, es sumamente importante destacar que el miedo a la muerte puede variar en intensidad y manifestarse de diferentes formas según cada individuo. Muchas personas viven con esa preocupación constante a la muerte, mientras que otras pueden experimentar el miedo en ciertas circunstancias o momentos de su vida. En pocas palabras, con la muerte toca su puerta, o ven pasar su vida delante de sus ojos. Pero lo más temeroso de una persona, es la incertidumbre y miedo a lo desconocido. Por tanto, cabe esperar que muchos digan que ¡No!, que no le temen a la muerte, basta esperar que suceda estos hechos, para solo comprender que tanto le temes o no.
En fin, yo la muerte la tomo, como el único amor verdadero que va a cuidar de ti en toda tu vida.