Es muy cierto que el amor ha de mantener su lucha constante contra la costumbre, algo así como amor vs costumbre, pero no se trata solamente de la costumbre sino de lo los sentimientos que la acompañan que pueden ser igual o más perjudiciales para el amor, aquí te dejo este escrito sobre la costumbre.
Culpar a la costumbre
Cuenta una vieja leyenda que una vez el Odio convocó a una reunión urgente con los deseos más perversos del corazón humano: “Quiero que maten al Amor“, afirmo.
Muchos sonrieron malévola mente. El primer voluntario fue el Mal Carácter, quien aseguró provocar tal discordia que en solo un año cumpliría la misión. Mas al concluir el plazo todos quedaron decepcionados: Cada vez que sembraba rencor, el Amor lo superaba, dijo él furioso.
Luego se ofreció la Ambición. Esta vez la víctima cayó herida, pero al renunciar a todos los deseos desbordados por el poder, triunfó de nuevo, siguieron los Celos que burlones y perversos intentaron toda clase de artimañas para despistar al Amor, pero tampoco venció.
Año tras año el odio siguió en su lucha. Envió a sus más hirientes compañeros: la Frialdad, el Egoísmo, la Mentira, la Cantaleta, la Indiferencia, la Pobreza, la Enfermedad… pero el Amor lo superaba todo.
De pronto, en un rincón del salón se levantó un sentimiento poco conocido de cabeza gacha y aspecto fúnebre: “Yo mataré al Amor“, dijo fríamente. Todos se preguntaron quién sería ese que pretendería hacer él solo lo que ningún otro pudo alcanzar antes.
Tiempo después, reunidos de nuevo los malos sentimientos, el personaje misterioso habló: “Ahí se lo entrego, destrozado y muerto“, y sin decir más, trato de marcharse.
Espera dijo el Odio. Lo despedazaste, lo eliminaste y no hizo el menor esfuerzo por vivir… ¿Quién eres? Entonces por primera vez levanto su rostro y dijo.............“Soy la Rutina”