Como es de costumbre en todos los cuentos, y relatos, siempre se acercaba algo, esta vez se acerca navidad, que extraño, el parte meteorológico anuncio un frente frío, no la navidad. Todo era blanco, el cielo estaba blanco, el suelo estaba blanco, yo estaba blanco, tenía todo blanco, y inevitablemente ese invierno traía consigo algo raro o anormal. Cuando cae tres gotas de agua, empieza hacer un frío tremendo, de eso que no estamos a costumbrado soportar, y no te limpias, ni te imaginas de color debe estar el baño ese día. Recuerdo yo, ya que mi memoria no es algo fugaz, que antes de llegar a esa escena de blanqueada, antes de eso había acontecido varios sucesos.
Navidad, fecha histórica entre los amantes, los amores, y los que traicionan a su pareja en un prostíbulo. Recuerdo, que mediante correo de Cuba, ese día, todas las cartas fueron enviadas para el polo norte, si bien recuerdan Papal Noel, el gordito más querido en navidad, su residencia radica en el polo norte, y mientras yo revisaba sus cartas, ya que él estaba entretenido en unos de los famosos conciertos de Bad Bunny, de todos esos chicos del mundo entero que le manda cartas con su "listas de regalos". Entre ella había una carta muy singular de una niña muy tierna, que se llamaba @Spike que decía lo siguiente:
Querido y Estimado Santa:
Querido porque te quise, estimado porque es la esencia de esta carta. Este año no quiero que me traigas juguetes, estoy algo cansada de pedir lo mismo y simplemente me traes comida. Lo único que quiero pedirte es que hagas una niña de verdad, para poder consumir la misma inteligencia, carisma, y belleza que Kira, ya que siempre me molesta tener que observar desde lejos, tal hermoso coloso, y tener que envidiarle porque es más femenina que yo. Así que espero que mi pedido no sea egoísta, y me lances por la chimenea los cosméticos que usa, y sobre todo, su carisma
Conmovido, y con los ojos lloroso, y los mocos extendidos, por la nariz, yo, revisé la lista de los niños que habían sido buenos y comprobé que You, no estaba ahí. Era una niña muy amable, que siempre ayudaba con las tareas de la casa, se levantaba todo los días temprano, y no se robaba nada del frigorífico. En cambio su Kira, era el chiquillo más vago del mundo. Él siempre le contestaba mal a Nankurima, y se burlaba de la barba de Soma, peleaba con Ryu sobre el patriarcado, y atormentaba a los vampiros y a su mascota (Lycan). Por eso era que figuraba en la lista de los niños benevolentes.
Santa Claus se acordó entonces, que debía a ver pasado por por las tiendas de ventas de disco, para comprar el último disco de Bad Bunny, el cual llevo al estrellato, cual nombre no recuerdo por mi corta memoria. Entonces, Santa Claus tomó su trineo y se dirigió a Suiza para sacar unos cuantos coin de unas de sus pobre cuentas, auto seguido, se volvió a meter en su hogar, y me puso el típico traje rojo, el gorro rojo, y la barba, roja, unas medias pantis, tacones plataforma, y me lanzo envuelto en un trapo para el trineo. Me preguntaba yo, que pasa, porque Santa comete tal acto atroz con mi persona. No hablo en todo el camino, sentía que mi vida iba acabar bajo un puente, o en una esquina como siempre. Y como era de costumbre, hacía sus típicas paradas en el Bar Don Teto, para gustar de su alcohol con aguacate, y fue ahí en ese momento, en que puede salir del saco negro, y poderme mandarme a correr. Corrí tanto, que sentía que mis pies llegaban hasta mi nuca, hasta que llegué a una pequeña ruta donde transitaban camiones, transportando las mercancías para Shanghái. Gracias a la suerte navideña, puede tomar botella en unos de esos camiones. Era un hombre de lo más conversador, se paso todo el tramo del viaje, hablando del pronostico, y sobre lo que le atormentaba a la hora de llegar a casa, sobre todo que un día sorprendió a la esposa con el perro en la cama, era infiel. Al final y al cabo, tanta muela me dio sueño. Un freno en seco me despertó, y cuando abrí mis ojos a ver que había sucedido, los focos revelaban a un viejo verde, vestido completamente blanco y con su llamativa barba blanca, sosteniendo un bastón. Gandalf "el blanco", pera, si esta es una historia sobre santa que hace Gandalf acá, estaré soñando, o es algún invento del guionista, para ganar publicidad. En fin, rumbo a Mordor dijo, mientras se subía al transporte, enseñando sus bellas canillas. Me miro, y con unas extrañas palabras me dijo: Mellon, quise decir "Hola", que hostia con idioma de Gandalf, si bien saben que Mellon es amigo en Elfo, eso me extraño, tanto que hasta dudaba si esa barba no era postiza, ya que nadie podía tener esa barba tan larga excepto @luis97. Pues nada, casi todo el poco trayecto del viaje, fue entre lágrimas. Gandalf porque no sabía donde estaba su botella marca Frodo, el alcohol más famosos entre los enanos, y el camionero con su esposa infiel con el perro, ambos lloraban por su desgracias, y yo tenía que soportarlo, por ser un extra en esta historia, y no me pagaban tanto para tener que soportar tantos mocos, y lágrimas. Pero de pronto, el panorama se torno algo frío, aun más que el poco aire que se colaba por la ventana. De momento, el de la barba postiza Gandalf, saco bajo su bata blanca un shotel (para el que no sepa, es una espada curva, que usaban los etiopios, parecida al cimitarras occidental) Y de un zarpazo, le corto, eso mismo al camionero. Aquello rodo por mis piernas, daba gritos mediante una grabación, era ahogados, y el casete se trababa de ves en cuando, y el camionero, al ver que no tenía eso en sus hombros, también gritaba, y entre tanto alboroto, perdió la circulación, la hoja de ruta, y el conocimiento, por la perdida de lágrimas, y con un brusco giro del timón, volcó el camión. Gracias a eso, salí disparado por la ventana, y perdí el conocimiento.
Cuando vine en si, hay me encontraba yo. Todo era blanco, el cielo estaba blanco, el suelo estaba blanco, yo estaba blanco, tenía todo blanco, y inevitablemente ese invierno traía consigo algo raro o anormal. Y aunque recordemos que estaba vestido completamente rojo, ya que así no le mostraba cuando sangraba a mi enemigos, gracias a los copos de nieve, ni vestimenta se tiño completamente de blanco. Y al tratar de incorporarme, el peso de un pies, hizo volverme a ponerme en la misma posición inicial, boca arriba. Era el Gandalf postizo, mostrando toda su intimidad, me miro y me dijo:
- Pensabas que te ibas fugar de mí-
- Yo solo pienso, que deberías mover tu pies, y poner el otro- le dije-
- No caeré en eso- contesto Gandalf postizo
- No es que te veo todo eso, y me recuerda cuando por primera vez, Freddy Krueger
- O perdón- dijo mientras quitaba el pies- Pensabas que te ibas a fugar de mí. Pues si, soy Santa, disfrazado de Gandalf, o más bien, a Gandalf lo disfrazaron de mí, para ganar publicidad, y premios óscar que Harry Potter le envida. Así que pensabas fugarte de mí, si por un momento llegaste a pensar que Sherlock Holmes, fue el que atrapo a Jack el Destripador estas sumamente equivocado, fui yo.
- Incierto, el nunca salió en las lista de chicos malos, si hacia una buena labor en su trabajo-
- Eso fue porque no revisaste la lista de viejo pedófilos-
- Si, y salía tu nombre-
- Ya veo porque la bien oculte- No me cambies de tema, no sabes el dolor que me dio, verme solo en ese bar, rodeado de personas desconocidas, y ese típico hombre dueño y señor de ese bar, fui abusado por indiferencia de @Say12, mientras le decía, que la conocía desde que era niña, ella me maltrataba con sus palabras pesadas, que era un desconocido para el.
- No esperes mucho es femianzi -_-
- Y sobre todo, tener que ver como esos niños, esos niños iban felices de mano para la parque, para ir a cantar Merry Christmas, debajo del gran arbolito de navidad de la gran manzana, bajo el coro de Ocarina. Eso es lo que somos Kira, la felicidad de esos chicos, cada chico en este mundo espera su pedacito de regalo que le compran sus tacaños padres, pero para gastárselos en hijas del diablo, o en las amantes, no le tiemblan las manos. Entonces, Kira, extra de esta historia, ya que el principal es Chuck Norris, que es lo que nos toca a nosotros hacer, que lo que hacemos todos los años en navidades?- pregunto-
- Putear?¡- le conteste-
- No pedazo de subnormal, hacer felices a los pequeños, a esos que en un futuro serán el soporte de nuestra mundo, y que algún día serán políticos, o gigolós. Pero el caso es, hacerlos feliz en su pequeña infancia.
- Tienes razón, me entregare en cuerpo y alma, a esa chica que tanto desea verme carbonizado en su chimenea, seré una linda croqueta roja para ella...
- Esa es la actitud...
Recuerdo, que ese mismo día, no se supo más nada el camionero, ni menos de la mujer y el perro, y menos del camión volcado, ya que contenía estasis, y fue decomisado por los Yakuzas, ejem... Como recuerdo, que ese día @Spike fue la chica más feliz del mundo, abrazando a su rojo peluche Kira, mientras baboseaba en el sueño. Quiero queso, quiero queso, y en la mañana el jodido pajarito...
The end?