Crea una cuenta gratis para responder, reaccionar y enterarte cuando haya respuestas en este tema.
¿Ya tienes cuenta? Entra
La determinación
Debemos aprovechar este momento ya que el tiempo pasa ...
En esencia, para dirigir nuestras propias vidas debemos hacernos cargo del control de nuestras acciones ya que lo que configura nuestra vida no es lo que hacemos "de vez en cuando", sino lo que hacemos de forma consistente, constante, vale decir, LA ACCIÓN. En donde la esencia de la acción es el poder de la determinación.
Entonces si no tomamos HOY las decisiones, sin quererlo ya hemos tomado de algún modo una decisión negativa: es decir, la decisión de dejarnos dirigir por las circunstancias en lugar de configurar nuestro destino.
La vida cambia en el mismo instante en que tomamos una decisión nueva, congruente y comprometida: en donde se marca la diferencia entre "lo que me gustaría" y "lo que realmente estoy dispuesto a hacer para llevar a cabo ese cambio"
Inicialmente, no es tan importante saber CÓMO vamos a poder alcanzar un resultado: LO IMPORTANTE CONSISTE EN DECIDIR QUE ENCONTRAREMOS UN CAMINO A TRAVÉS DE LA PRACTICA.
Tomar una verdadera decisión significa DESCARTAR CUALQUIER OTRA POSIBILIDAD.
Es decir que requiere comprometerse en lograr un resultado, un objetivo, y descartar cualquier otra posibilidad que no sea ésa.
Existe un posible impedimento para ejercer este poder infinito de la decisión: y es que debemos superar nuestro temor a equivocarnos. Sin duda que nos equivocaremos, pero tendremos que aprender a superarlo esforzándonos por aprender de nuestros errores y hacer surgir nuestra sabiduría en lugar de autoflagelarnos.
Es bueno, recordar que un retraso en el logro de nuestro objetivo no implica un fracaso: lo que parece imposible a corto plazo, finalmente se logra si se persiste en ello. Vale decir que para triunfar debemos pensar de forma consistente a largo plazo.
Los altibajos o "rachas" no son más que etapas comparables a los cambios estacionales: ninguna estación dura eternamente sino que toda la vida es un ciclo de siembra, maduración, descanso y renovación.
Nichiren Daishonin dice: "Los que creen en el Sutra del Loto son como el invierno, que jamás deja de convertirse en primavera. Nunca he visto u oído que el invierno retroceda y se convierta en otoño". Parece una sencilla frase que enuncia algo obvio pero, en realidad, está sometiendo a prueba nuestra convicción al igual que sabemos que luego del invierno viene la primavera…
Son nuestras decisiones, y no nuestras circunstancias, las que determinan nuestro propio destino. Una decisión Verdaderamente comprometida es la fuerza que cambia nuestras vidas. Y se trata de un poder que tenemos a nuestra disposición en cualquier momento, ¡siempre y cuando "decidamos" utilizarlo!
La determinación
Debemos aprovechar este momento ya que el tiempo pasa ...
En esencia, para dirigir nuestras propias vidas debemos hacernos cargo del control de nuestras acciones ya que lo que configura nuestra vida no es lo que hacemos "de vez en cuando", sino lo que hacemos de forma consistente, constante, vale decir, LA ACCIÓN. En donde la esencia de la acción es el poder de la determinación.
Entonces si no tomamos HOY las decisiones, sin quererlo ya hemos tomado de algún modo una decisión negativa: es decir, la decisión de dejarnos dirigir por las circunstancias en lugar de configurar nuestro destino.
La vida cambia en el mismo instante en que tomamos una decisión nueva, congruente y comprometida: en donde se marca la diferencia entre "lo que me gustaría" y "lo que realmente estoy dispuesto a hacer para llevar a cabo ese cambio"
Inicialmente, no es tan importante saber CÓMO vamos a poder alcanzar un resultado: LO IMPORTANTE CONSISTE EN DECIDIR QUE ENCONTRAREMOS UN CAMINO A TRAVÉS DE LA PRACTICA.
Tomar una verdadera decisión significa DESCARTAR CUALQUIER OTRA POSIBILIDAD.
Es decir que requiere comprometerse en lograr un resultado, un objetivo, y descartar cualquier otra posibilidad que no sea ésa.
Existe un posible impedimento para ejercer este poder infinito de la decisión: y es que debemos superar nuestro temor a equivocarnos. Sin duda que nos equivocaremos, pero tendremos que aprender a superarlo esforzándonos por aprender de nuestros errores y hacer surgir nuestra sabiduría en lugar de autoflagelarnos.
Es bueno, recordar que un retraso en el logro de nuestro objetivo no implica un fracaso: lo que parece imposible a corto plazo, finalmente se logra si se persiste en ello. Vale decir que para triunfar debemos pensar de forma consistente a largo plazo.
Los altibajos o "rachas" no son más que etapas comparables a los cambios estacionales: ninguna estación dura eternamente sino que toda la vida es un ciclo de siembra, maduración, descanso y renovación.
Nichiren Daishonin dice: "Los que creen en el Sutra del Loto son como el invierno, que jamás deja de convertirse en primavera. Nunca he visto u oído que el invierno retroceda y se convierta en otoño". Parece una sencilla frase que enuncia algo obvio pero, en realidad, está sometiendo a prueba nuestra convicción al igual que sabemos que luego del invierno viene la primavera…
Son nuestras decisiones, y no nuestras circunstancias, las que determinan nuestro propio destino. Una decisión Verdaderamente comprometida es la fuerza que cambia nuestras vidas. Y se trata de un poder que tenemos a nuestra disposición en cualquier momento, ¡siempre y cuando "decidamos" utilizarlo!
La persona que siempre soñé ser
Las condiciones ideales que usted está buscando no existen. Jamás se podrá eliminar un cierto número de defectos. El truco consiste en saber que, a pesar de todos esos defectos, usted es una persona extraordinaria.
Sí, usted se conoce muy bien, pero intente ir más allá de los límites a los cuales está habituado; sea —durante diez minutos por día— aquella persona que siempre deseó ser. Si el problema es la inhibición, fuerce una conversación. Si el problema es la culpa, siéntase aprobado. Si la dificultad es sentirse rechazado por el mundo, procure conscientemente atraer todas las miradas. Va a pasar por una que otra situación difícil, pero valdrá la pena.
Quien consigue ser lo que soñó durante diez minutos por día, ya está haciendo un progreso grande.