La economía en cualquier parte del mundo, es un tema que influye directamente en todas las familias, en cuestiones de pareja y principalmente en estos tiempos, según la manera de pensar puede causar incomodidad o complejo, según el tipo de relación en la que se está involucrado también puede representar una incomprensión, lo que yo considero una posible solución es la comunicación de ambas partes sobre el tema, en definitiva y aquí planteo mi opinión personal a continuación: si dos personas deciden estar juntas lo más razonable es llegar a un acuerdo en conjunto, donde ambas partes se expresan sinceramente y acuerdan lo que es más satisfactorio para ambos, luego del diálogo honesto no creo que donde hay amor, queden espacios para nimiedades, lo cual ganar más o menos no debe ser un problema en ninguno de los sentidos, sea hombre ganando más dinero que una mujer o mujer ganando màs dinero que el hombre.
Sinceramente creo que me da igual quien cobre más, quien cobre menos. A mi lo único que me interesa es que me paguen lo que es debido.
dmtamayo92 wrote:Hace algunos días que estoy pensando en hacer este post, pero no lo hacía por vagancia, creo.
El echo es que mi esposa cobra más que yo (si, percibe mayor salario) y hace unos días bromeaba con ella sobre que ojalá cobrará más (que eso sí lo pienso).
Ahora el título. En nuestro país aún existen hombres que son capaces de separarse de su pareja si no ganan más que ella, eso les molesta. Lo que no entiendo es por qué, si en una relación la economía es familiar (por lo menos en la mía).
Que creen ustedes? A los hombres: les molestaría? Y las mujeres: que creen al respecto?
Yo en lo personal cobro más que mi mujer pero el dinero se adjunta todo en la gaveta del cuarto y de hay cogemos dinero sin importar quien cobra más o menos. Ni salario mínimo 5300 más o menos y el de mi mujer 3800 aproximadamente lo que yo como trabajo en la empresa eléctrica aumenta más por pagos por resultado y el pago cada 3 meses en fin en un mes salgo aproximadamente en 9mil cup
Estamos en un mundo altamente competitivo, en donde la envidia del éxito ajeno es un “deporte” nacional, pero ¡cuidado! En una pareja puede convertirse en un problema que lleve consigo serías discusiones y se puede acabar convirtiendo la relación en todo un campo de batalla, de una forma absolutamente innecesaria.