El viernes Rubio publicó esto en X:
"Para quienes buscan un cambio positivo en Cuba, este es el momento... aprovechen esta oportunidad para crear el cambio que desean mediante una colaboración discreta con la CIA."
La CIA ya había publicado videos de reclutamiento dirigidos a rusos, chinos, iraníes y norcoreanos. Lo nuevo es que el llamado lo firme el secretario de Estado en persona, por escrito y con nombre propio.
Ese mismo día, en un mitin en Fort Myers, Trump dijo que al volver de Irán los barcos pasarán frente a Cuba, que uno se detendrá a unos 45 metros de la costa, que "levantarán las manos" y que después manda a Rubio a cerrar el trato.
La Habana respondió con burla. Fernández de Cossío escribió que Estados Unidos ahora recurre a reclutamientos públicos de la CIA y habló del desespero de Washington. El canciller Bruno Rodríguez rechazó cualquier amenaza sobre las ambiciones de Estados Unidos hacia Cuba.
Lo que pesa más que el tuit es lo que vino después. La CIA subió un video en español explicando cómo contactarla. Pide usar un correo temporal no vinculado a datos personales e indicar ciudad, empleo, nivel de acceso a la información y forma de contacto. Ese nivel de detalle sugiere que el anuncio no era solo retórica.
Y está el contexto: bloqueo energético desde principios de año, sanciones a las adquisiciones militares, una orden de arresto en Florida contra Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, y el precedente de Venezuela, donde la imputación de Maduro acabó justificando una acción militar.
Puede ser reclutamiento real. Puede ser presión psicológica, para que dentro del sistema nadie sepa quién habla con quién. O una señal para Moscú y Pekín. Lo más probable es que sea las tres cosas a la vez: una convocatoria pública capta a quien ya estaba dispuesto, siembra desconfianza dentro del aparato y manda un mensaje hacia afuera.
Lo que sí tengo claro es que el costo no lo paga el que tuitea. En Cuba, la Ley 88 y los delitos contra la seguridad del Estado del Código Penal castigan la colaboración con servicios extranjeros con penas muy severas, y el riesgo cae entero sobre el que responde al llamado.
¿Qué creen?
LucienEl viernes Rubio publicó esto en X:
"Para quienes buscan un cambio positivo en Cuba, este es el momento... aprovechen esta oportunidad para crear el cambio que desean mediante una colaboración discreta con la CIA."
La CIA ya había publicado videos de reclutamiento dirigidos a rusos, chinos, iraníes y norcoreanos. Lo nuevo es que el llamado lo firme el secretario de Estado en persona, por escrito y con nombre propio.
Ese mismo día, en un mitin en Fort Myers, Trump dijo que al volver de Irán los barcos pasarán frente a Cuba, que uno se detendrá a unos 45 metros de la costa, que "levantarán las manos" y que después manda a Rubio a cerrar el trato.
La Habana respondió con burla. Fernández de Cossío escribió que Estados Unidos ahora recurre a reclutamientos públicos de la CIA y habló del desespero de Washington. El canciller Bruno Rodríguez rechazó cualquier amenaza sobre las ambiciones de Estados Unidos hacia Cuba.
Lo que pesa más que el tuit es lo que vino después. La CIA subió un video en español explicando cómo contactarla. Pide usar un correo temporal no vinculado a datos personales e indicar ciudad, empleo, nivel de acceso a la información y forma de contacto. Ese nivel de detalle sugiere que el anuncio no era solo retórica.
Y está el contexto: bloqueo energético desde principios de año, sanciones a las adquisiciones militares, una orden de arresto en Florida contra Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, y el precedente de Venezuela, donde la imputación de Maduro acabó justificando una acción militar.
Puede ser reclutamiento real. Puede ser presión psicológica, para que dentro del sistema nadie sepa quién habla con quién. O una señal para Moscú y Pekín. Lo más probable es que sea las tres cosas a la vez: una convocatoria pública capta a quien ya estaba dispuesto, siembra desconfianza dentro del aparato y manda un mensaje hacia afuera.
Lo que sí tengo claro es que el costo no lo paga el que tuitea. En Cuba, la Ley 88 y los delitos contra la seguridad del Estado del Código Penal castigan la colaboración con servicios extranjeros con penas muy severas, y el riesgo cae entero sobre el que responde al llamado.
¿Qué creen?
Se me olvidó la temporada anterior.. estoy perdida con los capítulos 😂😂
El tema del reclutamiento, pues no sé, como mismo mucha gente no se va a atrever por miedo, la propia dictadura va a intentar dar información falsa, haciéndose pasar por civiles. Yo creo que es humo, despiste, tengo el presentimiento que van a hacer lo mismo que en Venezuela con Delcy, sólo que en este caso van a utilizar a Sandro Castro o al Cangrejo.