Hoy te traigo una simple pregunta ¿Crees que exista el camino a la felicidad? Siempre hablamos que somos felices cuando nos proponemos serlo, pero ¿Existe un método para lograr este objetivo? Comparte conmigo tus ideas y criterios.
El camino a la felicidad se lo forja uno mismo, con sus metas y objetivos que se trace en la vida, ya sea solo o junto a la persona que ama o a la familia, ese es el verdadero camino a la felicidad, haciendo lo que verdaderamente te hace feliz, cumpliendo tus metas y objetivos que te traces en la vida, ese es el verdadero camino a la felicidad.
Hay varias formas de felicidad, motivadas por diferentes causas. Existe lo que puede llamarse felicidad mundana, que es la que predomina y buscan la mayoría de las personas. Es cuando estamos felices porque logramos algo que queremos en la vida, como tener un buen trabajo renumerado, tener reconocimiento social por parte de otras personas, cuando encontramos una pareja que nos gusta y nos llena, cuando compartimos bellas experiencias en compañía de nuestros seres queridos y amigos, y cosas así. Pero esta felicidad es poco duradera y no puede mantenerse siempre. Es cambiante y condicionada por las circunstancias. AL final solo nos quedamos con los bellos recuerdos, y una nostalgia por un pasado que ya no regresa.
Entonces nos queda buscar otra forma de felicidad que esté en conexión con nuestro interior, con nuestro ser, y que no dependa de circunstancias externas. Tenemos que mantener nuestra mente en silencio, dejar de lado nuestro ego, y comenzar a sentir lo que nuestro ser interior nos dice constantemente. Llegar a lo profundo de nuestra alma y ver el origen de nuestros deseos, ir más allá hasta el sustrato último de nuestra alma y conocer nuestra naturaleza última. Morar en la paz de nuestro ser, que está más allá de nuestros deseos y de nuestra identidad personal, y de ahí retornar a la Fuente de nuestra existencia, en una experiencia mística con lo divino y supremo.
El camino al Cielo comienza con nosotros y dentro de nosotros. Si buscas fuera de tí, a cada paso que des te alejas cada vez más del Cielo.