Lucien
{life++}
Moderador
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Hacía rato que no me animaba a abrir un tema por acá, pero este juego me sacó del retiro.
Déjenme contarles de dónde vengo para que se entienda el peso de lo que voy a decir. Mi juego favorito de toda la vida fue Skyrim. Le metí horas que no me atrevo ni a contar. Después llegó The Witcher 3 y lo destronó sin despeinarse; ese sí me parecía el techo del género, el juego con el que medía todos los demás. Y ahora aparece Crimson Desert y va directo a quedarse con la corona. No lo quiero decir del todo en voz alta todavía, no sea que me decepcione más adelante, pero la sensación está ahí: esa cosquilla que solo te dan dos o tres juegos en la vida.
Lo que más me engancha es justo lo que mucha gente le critica: que no te lleva de la mano para nada. Llevo unas 30 horas y apenas voy por el Acto 5. Y no es que me cueste avanzar, es que no me da la gana. Me pongo a explorar, me distraigo con cualquier cosa, me quedo quieto escuchando a los NPCs hablar entre ellos como si yo no estuviera. Pywel se siente vivo de una forma que poquísimos juegos logran. Cada lugar tiene su carácter y su política, los guardias te tratan distinto según dónde estés, y te topas con detalles que nadie te obliga a encontrar. Me recuerda a lo que sentía con RDR2, eso de que el mundo respira solo aunque tú no muevas un dedo. Es una comparación que he visto repetida por ahí, y la verdad es que la merece. Y eso que el juego me pone tareas. Cada vez que paso por un tablón me quedo leyendo carteles que seguramente nunca voy a aceptar, solo por ver qué le preocupa a la gente del pueblo. O me subo a un tejado a mirar cómo se amontonan las casas y el humo de las chimeneas, sin hacer nada productivo durante un buen rato. Es de esos juegos que te premian por levantar la cabeza y soltar el minimapa.
Voy a ser justo, que tampoco quiero venderles humo. El juego no es perfecto ni es para todo el mundo. La historia tiene altibajos serios. Pero cuanto más tiempo vivo en este mundo, más cariño le agarro a todo. Si entras con ganas de disfrutar el lugar en vez de correr hacia los créditos, es una maravilla.
Si alguien más lo está jugando, cuéntenme cómo lo llevan. Y si todavía lo dudan, mi único consejo es este: no lo jueguen con prisa. Este no es un juego para terminar, es uno para perderse.
Déjenme contarles de dónde vengo para que se entienda el peso de lo que voy a decir. Mi juego favorito de toda la vida fue Skyrim. Le metí horas que no me atrevo ni a contar. Después llegó The Witcher 3 y lo destronó sin despeinarse; ese sí me parecía el techo del género, el juego con el que medía todos los demás. Y ahora aparece Crimson Desert y va directo a quedarse con la corona. No lo quiero decir del todo en voz alta todavía, no sea que me decepcione más adelante, pero la sensación está ahí: esa cosquilla que solo te dan dos o tres juegos en la vida.
Lo que más me engancha es justo lo que mucha gente le critica: que no te lleva de la mano para nada. Llevo unas 30 horas y apenas voy por el Acto 5. Y no es que me cueste avanzar, es que no me da la gana. Me pongo a explorar, me distraigo con cualquier cosa, me quedo quieto escuchando a los NPCs hablar entre ellos como si yo no estuviera. Pywel se siente vivo de una forma que poquísimos juegos logran. Cada lugar tiene su carácter y su política, los guardias te tratan distinto según dónde estés, y te topas con detalles que nadie te obliga a encontrar. Me recuerda a lo que sentía con RDR2, eso de que el mundo respira solo aunque tú no muevas un dedo. Es una comparación que he visto repetida por ahí, y la verdad es que la merece. Y eso que el juego me pone tareas. Cada vez que paso por un tablón me quedo leyendo carteles que seguramente nunca voy a aceptar, solo por ver qué le preocupa a la gente del pueblo. O me subo a un tejado a mirar cómo se amontonan las casas y el humo de las chimeneas, sin hacer nada productivo durante un buen rato. Es de esos juegos que te premian por levantar la cabeza y soltar el minimapa.
Voy a ser justo, que tampoco quiero venderles humo. El juego no es perfecto ni es para todo el mundo. La historia tiene altibajos serios. Pero cuanto más tiempo vivo en este mundo, más cariño le agarro a todo. Si entras con ganas de disfrutar el lugar en vez de correr hacia los créditos, es una maravilla.
Si alguien más lo está jugando, cuéntenme cómo lo llevan. Y si todavía lo dudan, mi único consejo es este: no lo jueguen con prisa. Este no es un juego para terminar, es uno para perderse.
. Ya tengo el pc, lo que me falta es jugarlo, está genial, se que tiene este mund vivo, etc, que me emocionó del Black Desert
