Un equipo de científicos logró algo que hasta hace poco parecía imposible: crear crías de ratón usando únicamente material genético de dos machos. El avance se basa en la gametogénesis in vitro, una técnica que permite generar óvulos y espermatozoides a partir de células madre.
En este caso, los investigadores tomaron células de un ratón macho, eliminaron el cromosoma Y y duplicaron el cromosoma X. Así, lograron producir óvulos funcionales a partir de células “masculinas”, que luego fueron fecundados y dieron lugar a crías vivas, algunas incluso fértiles en la adultez.
Sin embargo, hay un dato clave: de 630 embriones implantados, solo nacieron 7 ratones vivos. Esto muestra que, aunque el experimento funciona, su eficiencia es extremadamente baja y todavía está lejos de ser una técnica viable.
En humanos, el desafío es mucho mayor. No se han creado óvulos funcionales en laboratorio, los procesos son más complejos y existen riesgos importantes, como mutaciones o fallos en el desarrollo debido a la impronta genética.
Más allá de lo técnico, este avance abre preguntas profundas: ¿debería permitirse su uso en humanos? ¿Qué implicaciones éticas tendría para la reproducción y la sociedad?
Por ahora, esto no es una revolución reproductiva, sino una prueba de concepto. Pero como muchas innovaciones científicas, lo que hoy parece lejano podría transformar el futuro.