En mi opinión, la ciencia es una creación humana y comparte sus limitaciones. La religión también. Ciencia y religión son construcciones de primates con 1.5 kilogramos de masa cerebral, nada más. Es decir, estamos limitados por nuestra propia capacidad cerebral... por no mencionar nuestras limitaciones espacio-temporales. Así que creernos capaces de llegar al entendimiento último del universo (por ejemplo, Dios), mediante la ciencia, la religión o cualquier otra forma, es tan absurdo como intentar abrazar el universo con las manos. Otra cosa es lo que decía Vikktor, el dhyana, satori, iluminación, como se le quiera llamar: la comprensión de la naturaleza más allá de los esquemas mentales, de las palabras, de la consciencia discriminativa de nuestra corteza prefrontal. Pero, si me preguntan, eso tampoco responde la cuestión de Dios. Nunca he alcanzado el satori (soy budista, en parte...), pero siempre podría arguirle a un roshi, por ejemplo, que lo que sintió al alcanzar la iluminación fue, en efecto, no más que una sensación (de unión universal, de lo que sea), y por tanto, también una ilusión. Creo pues que queremos más de lo que podemos, trascender a la cañona nuestras propias limitaciones. Por eso ya ni me preocupo por ese tema.