Es que hasta tengo que aplaudir, al fin nuestro béisbol se libra de un manager que se ha burlado de todo el mundo, ha hecho lo que le ha parecido y no ha tenido a nadie que le diga que no. Ya no habrán más berrinches, ni griterías, ni pitchers que se quedan mancos, ni bateadores nerviosos en el cajón de bateo, ni jugadores que en sus posiciones defensivas no saben dónde ubicarse porque su director no acaba de “poner el huevo”. No habrá exclusiones locas de peloteros excepcionales de los equipos Cuba.
Ahora se jugará un béisbol feliz, sin presiones, donde además de ganar lo único que interesa es divertirse, donde “dejar la piel en el terreno” no signifique que “rodará la cabeza del culpable”. A nadie le aplaudirán la cara delante de un estadio lleno, no mandarán a nadie a repartir batazos. Los juegos serán amistosos y cuando se pierda, los dos equipos se saludarán, en lid de buenos perdedores que reconocen la calidad del contrario.
Si antes cuando VM32 dio indicios de que se quería retirar dije: ¡¡QUE SE VAYA, QUE SE VAYA!!, ahora le hago un “Bombochie”, GRACIAS VÍCTOR.
Solo publiqué un fragmento el resto de lo que pienso está en http://nube.cubava.cu/bye-bye-victor/