Llamada de amor.
Si te llamo niña hermosa,
si tu nombre tanto he llamado,
es porque a mí has llegado
cual si evocara a una diosa.
Parece que caprichosa,
mi vida, mi alma y mi todo,
se han abierto a ti, de modo,
que a veces no logro entender,
si mentirte, si perder
este amor sencillo y puro.
Estoy confuso ; lo juro.
Mi corazón ha vuelto a vivir,
después de verlo morir,
por un sentimiento errado.
Si con tu amor me has hechizado,
si tu amor olvidar no consigo,
tu nombre volveré a llamar,
para que bajes del altar,
mi santa, y te quedes conmigo.
Es mi primera vez. No sé si le guste o no. Solo puedo decir que la inspiración data de muchos años atrás cuando viví esas dos experiencias que me incitó a escribir este poema después de perder un amor lleno de vida que en su momento causó heridas muy profundas y que con el paso del tiempo sanó con la aparición de un nuevo amanecer que volvió a traspolarme a ese mundo imaginario que da vida nuevamente y a su vez te quema con ese flechazo de Cupido que se llama amor.