Ahí les dejo algunas. ¿De dónde las saqué? Bueno, no me acuerdo de que libro fueron.
Pareciera que queremos ocultar nuestra alma, pero no podemos pues no es como una sombra que nos acompaña, es muchísimo más, somos
alma, inabordable, inaprensible, indefinible a nivel científico, pero
sentidamente vital.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida huir de los consejos sensatos. Muere lentamente quien pasa los días quejándose de su mala suerte o dela lluvia incesante. Muere lentamente quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no pregunta sobre un asunto que desconoce o no responde cuando le indagan sobre algo que sabe».
Con sincera humildad nuestros problemas cotidianos se relativizan ante
la magnitud del universo.
La alegría de ella es de
lo más bonito que hay en la naturaleza, su sonrisa franca, su capacidad de sorprenderse, su estar a gusto, su espontaneidad no nacen de
elaboraciones mentales complejas, sino del descubrimiento, de la
ilusión.
Me encanta la frase de Phil Bosmans: «El tiempo no es una autopista
entre la cuna y la tumba, sino un espacio para crecer bajo el sol».
Pena dan quienes despilfarran la materia de la vida sin buena
disposición hacia ellos mismos y con mala vivencia en relación con las
intenciones ajenas. O quienes ya de antemano están preparados ante
posibles enemigos sin constatar que es esa actitud la que los corroe por
dentro.
«El odio, la crueldad... eso es el infierno. A veces el infierno somos
nosotros mismos».
Las buenas mujeres me daban miedo porque aveces quieren tú alma, y lo poco que quedaba de la mía, quería conservarlo para mí.