Es probable que muchos no lo sepan, pero Ed Gein (https://es.wikipedia.org/wiki/Ed_Gein) fue un despiadado asesino en serie cuyos crímenes acabaron sirviendo de inspiración para tres grandes clásicos del cine: Psicosis, El silencio de los corderos y La matanza de Texas.
Entre los artículos descubiertos en la granja de Gein se encontraban cuatro narices, nueve máscaras hechas de piel humana, numerosas cabezas decapitadas, pantallas de lámparas y cuencos hechos de piel y un cinturón hecho de pezones. Desde luego los asesinos descritos en las películas parecen unos angelitos en comparación con su fuente de inspiración 🤔