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title: "CONSEJOS DE ESCULAPIO!!!"
url: "https://fcuba.net/threads/10636-consejos-de-esculapio"
forum: "Salud y Bienestar"
author: "Shila"
published: "2023-08-03T01:10:49.000Z"
updated: "2023-08-03T01:10:49.000Z"
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# CONSEJOS DE ESCULAPIO!!!

In [Salud y Bienestar](https://fcuba.net/forums/48-salud-y-bienestar.md), started by Shila on 2023-08-03T01:10:49.000Z.

## Shila, [2023-08-03T01:10:49.000Z](https://fcuba.net/threads/10636-consejos-de-esculapio#post-132936)

> Esculapio, Asclepio o Asclepios
> Fue el dios de la medicina, protector de la salud, al que adoraron los griegos con el nombre de Asclepio o Asclepios. Su culto no es anterior a la expansión de los eolios por el norte de Grecia y no se sabe de cierto si en tiempo de Homero se le consideraba ya como dios o sólo era un médico.
> Según la mitología griega, Asclepio fue hijo de Apolo y de la mortal Coronis.
>
> CONSEJOS DE ESCULAPIO
> a los que van a dedicarse al ejercicio de la Medicina
> ¿Quieres ser médico, hijo mío? Aspiración es ésta de un alma generosa, de un espíritu ávido de ciencia. ¿Has
> pensado bien en lo que ha de ser tu vida?
> Tienes que renunciar a la vida privada. La mayoría de los ciudadanos pueden, terminada la tarea, aislarse lejos
> de los importunos; tu puerta quedará siempre abierta a todos: de día y de noche. Vendrán a turbar tu descanso,
> tus placeres, tu meditación; ya no tendrás horas que dedicar a la familia, a la amistad o al estudio. Los pobres,
> acostumbrados a padecer, no te llamarán sino en caso de urgencia; pero los ricos, te tratarán como a esclavo encargado de remediar sus excesos sea porque tengan una indigestión, sea porque estén acatarrados,
> pues estiman en muchísimo su persona. Habrás de demostrar interés por los detalles más vulgares de su existencia,
> decir si ha de comer cordero o carnero, si ha de andar de tal o cual modo cuando pasea. No podrás ir al teatro,
> ausentarte de la ciudad, ni estar enfermo.
> Eres severo en la elección de tus amigos; buscas la sociedad de hombres de talento, de artistas, de almas delicadas, pues bien, en adelante no podrás desechar a los fastidiosos, a los escasos de inteligencia, a los
> despreciables. El malhechor tendrá tanto derecho a tu asistencia como el hombre honrado.
> Tienes fe en tu trabajo; ten presente que te juzgarán no por tu ciencia, sino por las cualidades del vestido, por
> el porte de tu capa, por la apariencia de tu casa, por el número de tus criados, por la atención que dediques a
> las charlas y a los gustos de tu clientela.
> Los habrá que desconfiarán de ti si no gastas barba; otros si no vienes de Asia; otros si crees en los dioses; otros si no crees en ellos. Tu vecino, el carnicero, no te concederá su
> clientela si no eres parroquiano suyo, y lo mismo ocurrirá con el tendero y con el zapatero.
> Habrás de luchar de continuo contra las supersticiones de los ignorantes, pues no hay portero que no sea capaz de dar consejos
> a un enfermo.
> Te gusta la sencillez; habrás de adoptar la actitud de un augur. Eres activo, sabes lo que vale el tiempo;
> tendrás que aguantar relatos que arranquen del principio de los tiempos, para explicarte un cólico; ociosos te
> consultarán por el solo placer de charlar, serás el vertedero de disgustos, de vanidades.
> Sientes pasión por la verdad; ya no podrás decirla. Habrás de ocultar a algunos la gravedad de su mal; a otros
> su insignificancia. Habrás de ocultar secretos que posees, consentir en ser burlado, ignorante, cómplice. La
> medicina es una ciencia oscura, que los esfuerzos de sus fieles van iluminando de siglo en siglo. No te será
> permitido dudar nunca, so pena de perder todo crédito; si no afirmas que conoces la naturaleza de la
> enfermedad, que posees un remedio infalible para curarle, el vulgo irá a ver charlatanes, que venden la
> mentira que necesita.
> No cuentes con agradecimientos; cuando el enfermo sana la curación es debida a su robustez; si muere, tú eres
> el que lo ha matado. Mientras está en peligro, te trata como a un dios, te suplica, te promete, te colma de
> halagos; no bien está en convalescencia, ya le estorbas; cuando se trata de pagar los cuidados que le has
> prodigado, se enfada y te denigra. Cuanto más egoístas son los hombres, más solicitud exigen del médico;
> cuanto más codiciosos, más desinteresado ha de ser él. Aquellos mismos que se burlan de los dioses, le
> confieren sacerdocio para interesarlo al culto de su sacra persona.
> No cuentes con que este oficio tan penoso te hará rico. Te lo he dicho: es un sacerdocio, y no sería decente
> que produjera ganancias como las que saca un aceitunero, o el que vende lana. Te compadezco si sientes afán
> por la belleza; verás lo más feo y más repugnante que hay en la especie humana. Habrás de pegar tu oído
> contra el sudor de pechos sucios, respirar el olor de míseras viviendas, los perfumes harto subidos de las
>
> cortesanas, palpar tumores, curar llagas verdes de pus, contemplar las orinas, escudriñar los esputos, fijar tu
> mirada y olfato en inmundicias.
> Cuántas veces un día hermoso, soleado y perfumado, al salir de un banquete o de una pieza de Sófocles, te
> llamarán para un hombre que, molestado por los dolores de vientre, te presentará un bacín nauseabundo,
> diciéndote satisfecho: «¡Gracias a que he tenido la precaución de no tirarlo!». Recuerda entonces que habrá de
> parecer interesarte mucho aquella deyección.
> Hasta la belleza misma de las mujeres, consuelo del hombre, se desvanecerá para ti. Las verás por la mañana
> desgreñadas, desencajadas, desprovistas de sus bellos colores y olvidando sobre los muebles parte de sus
> atractivos. Cesarán de ser diosas para convertirse en pobres seres afligidos de miserias sin gracia. Sentirás por
> ellas más compasión que deseos. ¡Cuántas veces te asustarás al ver un cocodrilo adormecido en el fondo de la
> fuente de los placeres!
> Tu vida transcurrirá como a la sombra de la muerte, entre el dolor de los cuerpos y de las almas, entre los
> duelos y la hipocresía que calcula a la cabecera de los agonizantes; la raza humana es un Prometeo desgarrado
> por los buitres.
> Te verás solo en tus tristezas, solo en tus estudios, solo en medio del egoísmo humano. Ni siquiera
> encontrarás apoyo entre los médicos, que se hacen sorda guerra por interés o por orgullo.
> Únicamente la conciencia de aliviar males podrá sostenerte en tus fatigas. Piensa mientras estás a tiempo;
> pero si, indiferente a la fortuna, a los placeres de la juventud; si sabiendo que te verás solo entre las fieras
> humanas, tienes un alma bastante estoica para satisfacerse con el deber cumplido sin ilusiones; si te juzgas
> bien pagado con la dicha de una madre, con una cara que sonríe porque ya no padece, o con la paz de un
> moribundo a quien ocultas la llegada de la muerte; si ansías conocer al hombre, penetrar todo lo trágico de su
> destino... ¡hazte médico, hijo mío!
>
> Dios griego de la Medicina. Muerta Coronis (su madre), Apolo (su padre) lo encomienda a los cuidados del centauro Quirón, versado
> en medicina y en el conocimiento de las plantas medicinales. Esculapio llegó a dominar la cirugía, la terapia con plantas y, además,
> resucitaba a los muertos. Zeus, irritado por su infracción a la ley inmutable, lo fulminó con su rayo. El Templo de Esculapio, levantado en
> su honor en el siglo IV aC, llega a su apogeo en el siglo II dC, pues Galeno ejerció allí su profesión.
> Tomado de la red.
