¡Bienvenido!

Al registrarte con nosotros, podrás conversar, compartir y enviar mensajes privados con otros miembros de nuestra comunidad.

¡Regístrate ahora!

Opinión Ya es Navidad en Cuba?!

  • Iniciador del tema Iniciador del tema NEMESIS BiOHAZARD
  • Fecha de inicio Fecha de inicio
  • Etiquetas Etiquetas
    cuba en cuba
NEMESIS BiOHAZARD

NEMESIS BiOHAZARD

El Papá de las Bestias
Nivel 6
Veterano de la Comunidad Contribuyente Destacado Miembro Comprometido Conversador Frecuente
Mensajes
1,661
Hoy es Navidad en Cuba. Lo sé porque nadie tiene dinero, pero todo el mundo está cocinando algo que parece comida… aunque solo Dios sabe qué será.

Pongo a cocinar el arroz criollo del mercado, que al cocinar no parece arroz sino un engrudo de Art Attack.
No hay frijoles para el congrí. Mientras pienso qué inventar, veo que a una señora se le cae un paquete de sazón Goya saliendo de la mipyme de la esquina.

Bajo las escaleras más rápido que Usain Bolt con diarrea y expropio el sobrecito antes de que alguien lo recoja y luego me lo venda a precio de bolsa de Wall Street.

No hay congrí, pero al menos habrá arroz amarillo.
Del lobo un grano… digo, un pelo.

La carne de puerco está más particular que el patio de mi casa y está tan cara que para comprarla tengo que hipotecar hasta las entretelas mondongales. Al pavo parece que Trump le dio asilo político y le prohibió viajar a Cuba. Mi estómago me avisa que, si le entra un pollo más, pedirá la baja del sistema digestivo y se incorporará al respiratorio.

Dicen que lo que no te mata te fortalece.
Pero si me como ese picadillo y sobrevivo, lo único fuerte que voy a tener es una diarrea que durará hasta la inauguración de los Juegos Olímpicos.

En el barrio, los emprendedores no pierden tiempo:
uno imprime fotos de puercos para pegarlas en los platos;
otro vende chillidos de cerdo en MP3;
y hasta videos del puerco girando en la púa para memorias y celulares.
Mientras tanto, la señora de la casa de dos plantas rocía su hogar con un perfume llamado "Eau de la Porcini."
Al menos la casa no tiene cerdo pero huele a él.
Algo es algo.

Llega la noche.
Pongo la mesa, porque ya no hay tiempo para milagros. La fe mueve montañas, pero el hambre mueve hasta a los gatos.

No pasan ni cinco minutos… pumm. Oscuridad total.

Porque en Cuba la Navidad puede faltar,
pero el apagón jamás pierde la tradición.

Me acuesto satisfecho. No por lo que comí,
sino porque sobreviví a otra Navidad versión tercer mundo, con actualización forzada al cuarto.

Mañana volvemos a la realidad, que curiosamente se parece mucho a la de hoy.
 
Atrás
Arriba