Quizás, alguna vez, caminando por las calles, Encuentres una planta marchitada o sin flor. Pensarás, seguramente, en múltiples detalles; Más no comprenderás que es por falta de tu amor. Como tal vez oirás el cantar entristecido de un canario reo en la jaula de tu balcón. Lo mirarás, sin advertirlo, triste, alicaído, Sin aun comprender que sus cantares llantos son. Se marchará la vida como el río se va yendo y querrás ser adulta sin entender tu error. No me niegues la oportunidad de conocerte